20 MAY. 2026
El ministro de Economía, Luis Caputo, recibió a la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA), en medio del proceso heterogéneo que atraviesa el sector, con actividades que aumentaron sus ganancias y otras que se encuentran golpeadas. Al encuentro asistieron el titular del Palacio de Hacienda, quien fue acompañado por el secretario de coordinación productiva, Pablo Lavigne; mientras que en el rubro industrial estuvieron presentes el presidente de la UIA, Martín Rappallini, junto a Luis Tendlarz, David Uriburu, Rodrigo Pérez Graziano y Eduardo Nougués.
En la reunión se trataron temas sobre el desarrollo del mercado de capitales, con el objetivo de "reducir el costo financiero de las empresas" y la continuidad de la reducción de impuestos nacionales para "mejorar la competitividad de los bienes transables". A su vez, solicitaron la adhesión de las provincias y municipios a la baja de impuestos y tasas como realiza Nación, ya que "son la carga mayor en la cadena productiva" y va a servir para "seguir reduciendo así el costo argentino".
La situación del sector
El encuentro se produce en un momento de heterogeneidad que atraviesa la industria, en donde sectores como la energía y minería muestran grandes avances, mientras que los textiles y manufactureros son dos de los más golpeados. El último dato del INDEC mostró un repunte del 5% interanual en marzo, cortando así una racha negativa de ocho meses consecutivos. En la misma línea, once de las dieciséis divisiones cerraron con variaciones positivas.
También se da en un contexto en el que Rappallini pidió la creación de un RIGI industrial, como consecuencia del anuncio del Gobierno sobre la implementación de un "Súper RIGI" para sectores poco convencionales. El titular de la UIA elogió las medidas implementadas por el Ejecutivo, aunque alertó que la industria compite contra el mundo con "una estructura impositiva, laboral y financiera mucho más elevada que la de sus competidores internacionales".
"Durante el encuentro abordamos la evolución de la actividad económica, el impacto del costo argentino sobre la competitividad, cuestiones energéticas, presión impositiva, empleo y distintos desafíos que enfrenta hoy el sector productivo. También trabajamos sobre herramientas para fortalecer el financiamiento productivo, incluyendo la utilización de fondos disponibles para impulsar inversión y producción, así como distintos mecanismos de financiamiento para el sector privado. Asimismo, analizamos la posibilidad de potenciar líneas de financiamiento europeo orientadas a la reconversión industrial y la incorporación de tecnología como una agenda de trabajo hacia adelante", explicó Rappallini en un comunicado.
"Entendemos que este proceso debe estar acompañado por una mejora de la competitividad sistémica. La reducción gradual del costo argentino, la mejora de condiciones impositivas, laborales, logísticas y financieras son elementos fundamentales para permitir que los sectores que compiten globalmente puedan desarrollarse en igualdad de condiciones y sostener inversión, empleo y crecimiento.
En materia tributaria, se planteó la reducción gradual de impuestos en el marco de la consolidación fiscal y la mejora de la competitividad, junto con temas vinculados a exportaciones y competitividad", agregó.